Destellos de Esperanza y Lucha en Territorios Abandonados

Javier Moises Renteria-Hurtado 

Especialista en Derechos Humanos, Desarrollo Sostenible y Políticas Internacionales | Enfoque en Comunidades Afrodescendientes y Diversidad Cultural | Innovador Empresarial y Académico Multidisciplinario

Una lectura crítica de la realidad bonaverense

Recientemente, Buenaventura fue escenario de un evento que, a primera vista, irradió esperanza y optimismo: la travesía de Eva Buzo y el éxito del festival gastronómico. La narrativa oficial, impulsada por la Gobernación del Valle, resaltó la resiliencia y el emprendimiento local, presentando una imagen de “Buenaventura que está soñando y le apuesta a la paz”. La nadadora australiana, tras más de 10 horas desde Juanchaco al Malecón, fue recibida por cientos de bonaverenses en un Festival Gastronómico y Cultural apoyado por la gobernación. La secretaria de Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Ángela Reyes, destacó el evento como una muestra de la “amplia oferta gastronómica, cultural y deportiva” que fomenta la cultura del Pacífico. En el mismo tenor, el Consejo de Gobierno a la Calle en Juanchaco, liderado por la alcaldesa Ligia del Carmen Córdoba Martínez y la gestora social Merlin Córdoba Martínez, llevó donaciones a la comunidad, resaltando el “compromiso social desde sus despachos”. La Alcaldía Distrital de Buenaventura, además, otorgó a Eva Buzo el Reconocimiento Roberto Lozano Batalla por su “valentía, perseverancia y compromiso con las causas humanas”.

Sin embargo, esta visión, aunque inspiradora, corre el riesgo de obviar las profundas contradicciones que persisten en el territorio. Mientras se celebra el “nado por la resiliencia” y las donaciones de la alcaldesa en Juanchaco, la cruda realidad de la violencia se manifiesta de manera implacable. El Comando del Distrito Especial de Policía Buenaventura reportó el hallazgo sin vida de John Jader Castro Quiñones, de 46 años, en el barrio El Progreso, con heridas de arma de fuego. El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) confirmó que Castro Quiñones tenía antecedentes judiciales por violencia intrafamiliar. La captura de alias “El Compa”, presunto cabecilla del grupo delincuencial “Los Shottas” en la comuna 12, evidencia la compleja red de criminalidad que extorsiona y amedrenta a las comunidades en las comunas 8, 10 y 12, con más de ocho años de trayectoria criminal y la imposición de medida de aseguramiento por secuestro simple. Estos hechos, lejos de ser incidentes aislados, son síntomas de una estructura de violencia enquistada que desafía cualquier discurso simplificador de “paz”.

Aún más alarmante es la masacre número 32 en Colombia en lo que va del 2025, ocurrida el pasado 20 de junio en el río Naya, zona rural de Buenaventura. Cuatro vidas segadas en un territorio donde, como ha alertado la Defensoría del Pueblo (AT 039/23), operan múltiples actores armados como el Frente Jaime Martínez (EMC), el ELN, el Clan del Golfo, Los Shotas y Los Espartanos, que imponen normas y ejercen control social sobre las comunidades. El hallazgo del cuerpo sin vida de Wilfrido Benítez Granja, de 36 años, en un estero de La Bocana, con heridas de arma blanca y antecedentes judiciales por homicidio y extorsión, subraya la espiral de violencia que carcome el tejido social.

Es imperativo reconocer que, si bien la resiliencia y el espíritu festivo son parte innegable de la identidad pacífica, estos no pueden ser instrumentalizados para ocultar el abandono estatal latente. ¿De qué sirve un festival gastronómico si las comunidades siguen clamando por garantías reales de protección y el cese de la violencia que los tiene “con el alma en un hilo”? La “Buenaventura que está soñando” es, a menudo, una Buenaventura que despierta con la zozobra de la confrontación armada y la indolencia institucional.

Archivos comunitarios y el eco de las voces olvidadas

En medio de este panorama, la celebración del I Encuentro Internacional de Archivos Comunitarios en Buenaventura (20, 21 y 22 de agosto de 2025) emerge como un faro de esperanza. Este espacio, impulsado por el Semillero Navegantes de la Memoria – NADELAM, busca “tejer junt@s este mapa de memorias vivas” al reunir a líderes sociales, estudiantes, docentes, investigadores y colectivos de memoria para compartir prácticas y reflexionar sobre los archivos comunitarios, la memoria y la acción colectiva. Con temas clave como “Archivos y memorias vivas”, “Archivos como repertorios de resistencia y defensa de derechos” y “Metodologías comunitarias de archivo”, este evento busca construir saberes desde los territorios.

La relevancia de este encuentro es inmensa. En un contexto donde la historia es a menudo contada desde el centro, los archivos comunitarios se erigen como fuentes primarias de la verdad histórica, permitiendo que las voces de quienes han sido “golpeados por la violencia” y “despojados de sus tierras” resuenen con fuerza. Es a través de estas metodologías comunitarias de archivo que se puede construir una memoria viva, lejos de la cooptación y la manipulación, una memoria que no olvide los “muertos en el río” ni las “casas quemadas”.

La paradoja de la “Paz Urbana” y el reforzamiento militar en el Chocó

La controversia generada por la presencia de cabecillas de grupos criminales en un evento sobre “paz urbana” en Medellín, con la participación del presidente Gustavo Petro, es un indicio preocupante de las tensiones y contradicciones en la estrategia de paz del gobierno. La Asociación de Ciudades Capitales (Asocapitales) rechazó “enfáticamente” la participación de criminales en actos públicos, calificándolo como una “afrenta a la justicia, a las fuerzas armadas y a la ciudadanía”. De igual forma, el Alcalde de Medellín y el Gobernador de Antioquia criticaron la reunión pública de Petro en tarima con criminales, y varios trabajadores de Medellín revelaron haber sido obligados a asistir al mitin sin saber que se trataba de una concentración política. Esta situación, en un contexto de polarización, genera incertidumbre sobre el camino hacia la paz y la percepción de las comunidades frente a la legitimidad de ciertos diálogos.

Mientras tanto, en el Chocó, la respuesta a la inseguridad se traduce en el reforzamiento militar con la incorporación de 519 nuevos soldados (200 profesionales y 319 regulares, incluyendo 35 mujeres) por parte del Ejército Nacional a través de la Décima Quinta Brigada. Si bien la presencia militar puede brindar una sensación de seguridad, es fundamental cuestionar si esta es una solución integral a las problemáticas estructurales que alimentan la violencia en la región, como la falta de oportunidades, el abandono estatal y la presencia de economías ilícitas. El Centro de Infancia en Unguía, Chocó, sufrió una inundación, causando daños materiales. Además, en Quibdó, “El Tribi” fue acribillado a balas en el barrio Carlos Holmes, y la Policía capturó a un presunto expendedor de marihuana en el barrio La Esmeralda, con 41.60 gramos de la sustancia. La seguridad no se construye solo con botas, sino con inversión social, justicia y oportunidades dignas.

Destellos de esperanza en la penumbra

A pesar de los desafíos, persisten iniciativas a nivel local que demuestran la capacidad de las comunidades para gestar cambios. La reactivación del campo en Atrato, donde la alcaldesa Ana Milena Hinojoso y la Oficina de Desarrollo Económico fortalecieron a 150 familias agricultoras con insumos esenciales (pollo, cerdo, musasia y yuca) tras una emergencia, es un ejemplo de cómo la inversión en seguridad alimentaria y la recuperación de cultivos perdidos pueden fortalecer el tejido social y económico. Se espera que estos insumos permitan un mercado campesino este mismo año. La articulación entre la administración municipal y el reconocimiento del “conocimiento ancestral y empírico” de los productores es un paso fundamental hacia una autonomía territorial.

De manera similar, el Encuentro Deportivo Femenino en Timbiquí y López de Micay, un homenaje a Ederson Sevillano, y la jornada de conmemoración y solidaridad con las víctimas en Timbiquí (miércoles 25 de junio de 2025, en la Cancha Herencia de Timbiquí, Parque Municipal y Polideportivo) son muestras de cómo el deporte, la memoria y la unión pueden ser herramientas de transformación social y empoderamiento femenino. La Secretaría de Desarrollo Social de Timbiquí, en colaboración con la IPS Laboratorios Timbiquí, realizó una actividad de inclusión con niños y niñas con y sin discapacidad, “un día lleno de cuentos, juegos y actividad física, para fomentar el bienestar y la integración”. Estas iniciativas, aunque pequeñas en escala, son vitales para reconstruir lazos comunitarios y reafirmar el compromiso con la verdad y la reparación integral.

En Guapi, la iniciativa “Guapi se pinta de colores”, con un conversatorio el 27 de junio y un desfile de la diversidad el 28 de junio, visibiliza la riqueza cultural y la lucha por la inclusión de las identidades diversas, tejiendo con orgullo desde los saberes y raíces del Pacífico. Estos espacios de diálogo y celebración son fundamentales para construir una sociedad más justa y equitativa. Además, se anunció que finalizó el recorrido por el Pacífico de las zonales clasificatorias de músicas tradicionales, con cerca de 150 agrupaciones, preparando el encuentro de agosto.

Finalmente, el compromiso del Ministerio de Educación con la Universidad Nacional en Tumaco, con una inversión de $34 mil millones que eleva la cifra conjunta a más de $88 mil millones, y la creación de la Seccional Pacífico de la Universidad de Nariño para sedes en Tumaco, Barbacoas y El Charco (atendiendo a más de 1.200 jóvenes con una inversión de $5.000 millones), son noticias alentadoras que apuntan a la necesidad de fortalecer la educación superior en la región. La inversión en formación es clave para generar oportunidades y construir un futuro diferente para los jóvenes del Pacífico, quienes a menudo se ven abocados a la violencia por la falta de alternativas. Sin embargo, en Barbacoas, el Ejército de Colombia logró neutralizar a un miembro de estructuras armadas, capturar a cinco personas y rescatar a un menor de edad que formaba parte de estructuras que delinquen en el triángulo de Telembí, además de incautar material armamentístico. Estas operaciones militares, si bien exitosas, ponen de relieve la persistencia del reclutamiento forzado y la urgencia de intervenciones integrales que aborden las causas estructurales de la vinculación de jóvenes a grupos armados. La reactivación económica en la vereda La Seca de Barbacoas, con la entrega de 4 trapiches a la comunidad por parte de la Alcaldía Municipal y la oficina de UMATA, en articulación con la Oficina de Víctimas y la Secretaría de Gobierno, es una acción significativa para dignificar el campo y apoyar a las familias víctimas del conflicto armado.

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